Los creadores de LimeWire deberán pagar 105 millones de dólares a la RIAA

LimeWire, el cliente de intercambio de ficheros de P2P, impulsado por Mark Gorton, ha pactado un acuerdo para compensar a los discográficas mediante el pago de 105 millones de dólares (73 millones de euros) y, así, dar por finalizada la demanda interpuesta por los sellos discográficos, encabezados por la RIAA (Recording Industry Association of America), hace ya cinco años. Un juez consideró tanto a LimeWire como a su fundador personalmente responsables de violar derechos de autor y ordenó a la empresa a cesar sus operaciones en octubre del año pasado. Tras esto, se abrió un proceso para la evaluación de daños y perjuicios que, al final, no ha llegado a su fin y ha terminado en pacto.


De haber llegado al final del proceso, LimeWire y, a título personal su fundador, Mark Gorton, se enfrentaban al pago de una indemnización máxima de 1.400 millones de dólares (980 millones de euros), que hubiesen ido a parar a las arcas de las discográficas, entre las que se encontrarían Arista, Atlantic, BMG Music, Capital, Elektra, Interscope, Laface, Motown, Priority, Sony, Universal, Virgin y Warner Brothers, aplicando 150 dólares por cada uno de los 9.715 discos que habrían sido distribuidos ilegalmente desde el sitio web de Mark Gorton.

La industria discográfica no oculta su alegría, básicamente, a nadie le amargan 73 millones de euros, y Mitch Bainwol, presidente de la RIAA ha declarado que:

Estamos muy contentos por haber llegado a un acuerdo económico tras anunciar el tribunal que tanto LimeWire como su fundador, Mark Gorton son personalmente responsables de infracción de derechos de autor. […] LimeWire ha causado un enorme daño a la comunidad musical, ha contribuido a la desaparición de miles de puestos de trabajo y ha generado que haya menos oportunidades para los aspirantes a artistas.

Estos días, LimeWire, en su defensa, siempre ha declarado que LimeWire no ha sido la red P2P que todos los usuarios del mundo han usado para descargar música gratis, sin embargo, se la juzgaba como la única culpable y, por tanto, “cabeza visible” de todo este proceso, a pesar de que los ingresos económicos de LimeWire no eran tan abultados como para ser requeridos con una indemnización así. Además, destacaron que cualquier sanción a su compañía no arreglaría las cosas y, al final, los usuarios acabarían haciendo lo mismo pero desde otras fuentes.

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