La evolución de los precios de la computadoras

Cuando llegamos a algún mercado o tienda especializada en computadoras y nos deparamos con valores inferiores a los U$ 1 mil, queda difícil creer que hace cerca de 15 años era imposible comprar una computadora con configuraciones aceptables por menos del doble de ese valor.


La tecnología trabaja en ciclos muy bien definidos. Dispositivos que valen mucho tienen sus valores reducidos gradualmente hasta que lleguen a precios más populares, después aparecen nuevas tecnologías, haciendo con que la curva de los precios vuelva a subir y el ciclo se repita. Esto puede ser notado con televisores y sus diferentes tecnologías: CRT, LCD, Plasma, LED y los nuevos modelos 3D que todavía presentan precios altísimos.
Cuando se trata de informática, no es diferente. Los componentes de hardware siempre son lanzados con valores altos que, con el pasar del tiempo, acaban reducidos. Uno de los factores que más contribuye para la reducción en los precios es la evolución tecnológica, puesto que cuando son lanzados nuevos productos, es necesario reducir los valores de los más antiguos para que éstos no queden presos en las fábricas.
Haciendo un análisis bastante rústico, podemos pensar de la siguiente manera: ¿qué pasaría a los nuevos electrónicos, si los antiguos no tuvieran sus precios reducidos? Sería necesario vender cada generación con precios más elevados, resultando en valores astronómicos para piezas sencillas de las computadoras.
Para entender mejor cómo funciona el esquema del ciclo de vida de las computadoras y otros electrónicos, lee este artículo completo que Bajakí preparó en el final del 2010.
Hasta principios de la década de 1970, las computadoras eran limitadas a los bancos y otras empresas que podían gastar millones de dólares para acelerar el proceso de cálculo de algunas tareas. Dichas máquinas eran conocidas como mainframes y no hacían mucho más que las calculadoras eran capaces de hacer (lógicamente, con un flujo mucho más elevado).
La historia siguió siendo escrita de la misma manera hasta la mitad del año 1971, cuando la computadora Kenbak-1 fue lanzada. De acuerdo con el Computer History Museum, solamente 40 ejemplares de la computadora fueron producidas por Kenbak Corporation.
Las computadoras Kenbak-1 poseían 256 bytes de memoria RAM y no presentaban procesador. En su lugar, la computadora trabajaba con ciclos de instrucción de computadora de un microsegundo, lo que sería equivalente a un procesador de 1 MHz. Ésta llegó a las tiendas por 750 dólares, valor que hoy sería equivalente a 4.098 dólares americanos.
Aún en la década de 1970, Steve Jobs y Steve Wozniak fundaron a Apple y lanzaron a Apple I, que en el 76 sería responsable por la entrada de la empresa en el mercado de la tecnología mundial. La computadora llegó a las tiendas costando 666 dólares (equivalentes a 2.590 dólares actuales), lo que generó muchos comentarios negativos por parte de religiosos estadounidenses.
Para solucionar a este impase, Steve Jobs hizo declaraciones de que aumentaría el precio de las computadoras para 777 dólares, así las acusaciones cesarían. Apple I fue el primer dispositivo a ser lanzado completamente montado, siendo que solo era necesario agregarle un teclado y un monitor para que éste pudiera ser utilizado.
En el año siguiente surgió Apple II, ya con un procesador con clock de 1 MHz y 4 KB de memoria RAM. El éxito de ventas impulsó otras empresas a crearen computadoras personales, lo que fue de extrema importancia para la popularización de dichos dispositivos. Fue en esa época que las computadoras pasaron a desempeñar funciones más complejas, como la generación de gráficos coloridos.
Desde el lanzamiento del primer Apple hasta la última generación de los iMacs, 35 años se han pasado y mucho de la computación ha evolucionado. De vuelta a los análisis financieros: la máquina con procesador de 1 MHz costaba 666 dólares sin monitor, hoy un iMac con monitor integrado puede ser encontrado por cerca de 1.199 dólares.
Corrigiendo los valores con base en la inflación estadounidense, los 666 dólares se transforman en 2.590 dólares. Es decir, una computadora actual, con procesador de 3 GHz y 4 GB de memoria vale menos de la mitad de lo que valdría un Apple I.
Para que fuera posible obtener la potencia de procesamiento de una computadora iMac, sería necesario sumar el poder de 3 mil computadoras trabajando simultáneamente en una única tarea. Lógicamente eso no sería viable, pero cabe recordar que estamos utilizando estos números con carácter ilustrativo.
Hace 25 años, tener 1 MB de memoria RAM instalado en la computadora era más que suficiente para cualquiera. Pero no era cualquier usuario que podía comprar “tanta” memoria, puesto que cada peine de 512 KB no salía por menos de 400 dólares. Un megabyte llegó a valer 859 dólares en 1985 (valor corregido: 1.766 dólares).
Hoy, 1 MB de memoria vale 1 céntimo de dólar y no sirve para casi nada. Un peine de memoria de 1 GB puede ser encontrado por cerca de 13 dólares. Por lo tanto, montar una computadora con 4 GB de memoria (promedio para computadoras personales) cuesta menos de 100 dólares, cerca del 10% de lo que sería gasto con 1 MB hace 25 años.
Como ocurre con cualquier producto, el ciclo de vida de las memorias RAM es encerrado con el lanzamiento de memorias más potentes. Hoy, los peines que cuestan más son los de memoria Flash, que deben tener sus precios reducidos de acuerdo con el tiempo. Es probable que dentro de 20 años, otros tipos de memoria sean lanzados y los actuales patrones queden en la historia, así como ocurrió con los peines DIMM.
Cuando los procesadores Intel80386 (los populares 386) llegaron al mercado en el año 1985, éstos poseían 275 mil transistores ocupando cerca de 1,5 micrómetros. Costando 299 dólares (valor corregido: 614 dólares), continuaron a ser vendidos hasta el año 1994, año en que la nueva arquitectura Pentium llegó a las computadoras personales.
Hoy, el procesador Intel Core i3 (versión más modesta de la nueva familia de procesadores de Intel) ofrece a sus usuarios 382 millones de transistores en una arquitectura de solamente 32 nanómetros. Mientras el 386 ofrecía clocks de 10 a 40 MHz, los actuales i3 pueden llegar a 3 GHz, hasta 250 veces más rápidos.
Pudiendo ser encontrados por valores sobre los 315 dólares, sería posible decir que los procesadores han pasado por todo este aumento de potencia siendo acrecidos solamente 15 dólares en su precio. Eso ya sería bueno, pero si consideramos los valores corregidos del dólar, podemos afirmar que el valor del procesador fue reducido en 300 dólares.
¿De qué vale tener computadoras si éstas no presentan un disco duro donde almacenar los datos? En las computadoras actuales no es posible imaginar menos que 300 GB, siendo que el promedio de los discos duros es de 500 GB. Imaginando que un disco con dicha capacidad vale cerca de 35 dólares, cada gigabyte sale por cerca de 7 céntimos de dólar.
En 1980, el valor del mismo gigabyte era de 193 mil dólares. Considerando el disco duro de Morrow Designs de 26 MB, que costaba cerca de 5 mil dólares, serían necesarios 38 de ellos para que 1 GB de archivos pudiera ser almacenado por completo.
¿Ya te has imaginado lo cuanto gastarías para que fuera posible instalar todos tus programas favoritos o descargar todas las canciones que posees en tu disco duro actual? El valor queda todavía más absurdo si actualizamos los valores de 1980 para la cotización actual del dólar: en este caso, 1 GB de HD costaría 518 mil dólares.

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