¿Jailbreak o no jailbreak en iOS? Esa es la cuestión

Me encanta mi iPhone es uno de los gadgets a los que más uso doy a diario y creo que prácticamente no podría concibir mi día a día sin él. Aunque he sopesado alguna que otra vez pasarme al lado Android o incluso al lado Blackberry mi decisión se mantiene en la del teléfono de Apple principalmente por la cantidad de aplicaciones que tiene y sobre todo por los niveles de productividad que alcanzo con él, niveles que no he obtenido, hasta ahora, con ningún otro sistema operativo móvil.


Pero no todo es perfecto en el dispositivo de la manzana mordida. Paradójicamente y aunque acabe de decir que una de las cosas que más me gusten es la oferta de aplicaciones también considero que es uno de sus puntos más débiles, creo que la App Store es demasiado cerrada y está regida por las reglas a veces casi tiránica de Apple, para mí iOS es un sistema fantástico, de hecho pienso que es el mejor de todo, pero sin duda su peor baza la lleva en lo extremadamente cerrado que es. No me gusta por ejemplo que haya tenido que esperar hasta la versión 4.3 para poder hacer tethering de mi iPhone a mi iPad WiFi o más de tres años para poder establecer un wallpaper, ese tipo de carencias en otros sistemas operativos siempre se ven resueltas por algún desarrollador avispado o una comunidad de usuarios fiel que aporta alternativas.

Así que ante esto surge la inevitable pregunta con la que encabezaba el post ¿Hacer jailbreak en iOS o no hacerlo? A pesar de la creencia popular, el jailbreak no anula de manera absoluta la garantía, es cierto que siempre es un riesgo pero si en cualquier momento tenemos un problema y hemos de acudir al excelente servicio técnico de Apple basta con restaurar desde iTunes y listos. Por otro lado, para mí el prinicipal inconveniente del jailbreak es que suele venir acompañado, según los casos, de una mínima pero perceptible pérdida de fluidez en la ejecución del sistema. Por lo demás, todo son ventajas, tenemos acceso de repente a un montón de funcionalidades que para el resto de los usuarios comunes siguen vedadas.

Se puede optimizar un sistema de notificaciones digno, una de las características más demandadas y que espero ver completamente renovada en iOS 5, se puede establecer un sistema de accesos rápidos a algunas de las opciones más populares como apagar/encender el WiFi o Bluetooth con SBSettings, se puede personalizar la apariencia del sistema operativo de manera radical, se pueden hacer algunos ajustes menores que optimizan el sistema de diversas formas, se puede incluso utilizar FaceTime bajo 3G, algo que permanece de momento vetado por los de Cupertino.

El tema de obtener las aplicaciones de pago de la App Store de manera gratuita vamos a dejarlo un poco de lado porque me parece más distinto, es cierto que según que ocasiones y que aplicaciones puede venir bien (como por ejemplo para probar una aplicación de pago sobre la que no estamos seguros si adquirir o no para comprarla luego legalmente) pero en general y dado el bajísimo precio que tienen en la mayoría de las ocasiones las aplicaciones de iOS el tener o no de manera gratuita las apps me parece algo secundario. Yo por ejemplo tengo instalado Installous (la tienda ‘pirata’ de aplicaciones) pero hasta la última de mis aplicaciones es legal, creo que tengo el iPhone bastante completo en ese sentido y no he tenido que arruinarme para conseguirlo, en ese sentido iOS funciona bien, el precio de las aplicaciones suele ser el adecuado.

Sin embargo el jailbreak sí que da acceso a otras aplicaciones que no llegan a la App Store, como por ejemplo Whatsapp en los iPod Touch o el último de mis descubrimentos, un emulador de Gameboy con el que he pasado largas horas enganchado a Pokémon. Sé que es prácticamente imposible pensar que Super Mario Bros o Zelda vean la luz en la plataforma de Apple, justo por eso me gusta la sensación de ‘me estoy saltando las normas’, es mi teléfono, he pagado por él, tengo los conocimientos necesarios para poder jugar a esos juegos en ellos, entonces ¿por qué no habría de hacerlo?

Así que en definitiva creo que el jailbreak no hace daño ninguno en un iPhone, es más, puede llegar a ser un poderoso aliado. Sin embargo para aquellos que consideren que están contentos con su teléfono tal y como lo tienen ahora les recomiendo que sigan así, en mi caso particular fue el ansia y la curiosidad por explotar y exprimir mi teléfono al máximo los que me llevaron a realizarlo, cierto que hay algunas pegas como que siempre que salen las actualizaciones hay que esperar algún tiempo hasta que está disponible el jailbreak para las mismas pero en general estoy bastante satisfecho. Ahora tenéis vosotros la palabra ¿Habéis hecho jailbreak a vuestro dispositivo iOS? ¿Lo recomendáis?

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